Me pasó: Un 'no' que quedó en el aire

Es impresionante ver cómo la gente no entiende un 'no'. Con esto hablo en general, pero quiero aterrizarlo a los hombres, a un hombre. No es el primero al que le tengo que repetir las cosas para que se detenga, pero es el primero en no escucharme. Es el primero que me ha hostigado más allá de mis casillas. Me sorprende que alguien que se queja de los estereotipos es tan ciego en caer en uno de los más grandes.

Quería escribir esto disfrazándolo de una historia fantástica, sin embargo tengo que ser sincera aquí: Este hombre tomó mis manos diez veces para que yo me zafara o dijera 'no' doce veces. Puso su mano en mi muslo mientras manejaba. Tomó mi cara en sus manos para intentar besarme, lo cual evadí no sin antes intercambiar el precio con mis cachetes o frente sin poderme zafar. Tomó mi cara para no poder escapar de su rostro acercándose, no importa qué tanto intenté alejarme: Me tenía para no soltarme.

Pregunten, demanden porqué no simplemente me fui, lo golpeé, llamé a alguien. Mi respuesta es sencilla y estúpida al mismo tiempo: No pude. No sé si es porque soy amable, o porque accedes a esos derechos con tal de que no pase a otra cosa. Ejemplo: Dejé que su mano estuviera en mi muslo con tal de que no me besara, abrazara, porque ya iba a llegar a casa, porque por dentro temía que si no lo dejaba iba a llegar a algo más y no me lo podía permitir. 

Es fácil hablar y juzgar estando afuera, créanme, lo sé, pero también créanme cuando les digo que te quedas pasmada o accedes a ciertos tactos con tal de bajar del auto sin problemas.
También es cierto que entré a mi cuarto sintiéndome fuera de lugar, perdida, angustiada, y al final, quería llorar. Quería irme a unos brazos conocidos, a un olor familiar, a una calidez confortante. Sin embargo me quedé en la cama intentando dormir. 

No escribo esto para obtener simpatía. Escribo esto porque es algo que he visto videos, he leído experiencias, he analizado porcentajes y es real. Todo esto es real y me pasó. No fui violada ni golpeada, no obstante, mi espacio no fue respetado, ni mi persona. He escuchado gente decir que estos problemas ya no existen más, o están casi erradicados; no podrían estar más equivocados.

Escribo esto para que ayudemos a quienes han sufrido de cualquier tipo de maltrato siguiendo la lucha contra el derecho de decir NO (seas quien seas) y la obligación de respetar ese NO


Sara Herranz.

-Padme

Lili Sofía

Cinéfila hasta la médula y fanática de lo irreal en la realidad.

2 comentarios:

  1. Es horrible esa situación donde el control se pierde porque el otro no quiere entender que es no. Mucho peor es fomentar la idea de que no significa sí. Entiendo perfectamente esa sensación de acorralamiento que te lleva a acceder a algunas cosas por miedo a otras peores. Nadie jamás debe juzgarte porque no girtaste o le pegaste ¿No saben lo que es sentirse asustado? Esas cosas nunca deberían pasar. Un beso grande desde aquí y todo mi apoyo.

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    1. Apesta. Apesta aún más que con el supuesto gran movimiento social siga pasando esto. Aún queda mucho por educar.
      Gracias.

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